Paraguay presenta su NDC 3.0: una nueva hoja de ruta climática hacia el 2035
- 2 dic 2025
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Paraguay reafirma su compromiso con la acción climática global mediante la presentación de su Tercera Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0) y su Segunda Comunicación de Adaptación (2CA) ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Este paso marca un nuevo capítulo en la política climática nacional, al actualizar los compromisos del país con una visión de largo plazo, orientada a la transición hacia un modelo de desarrollo bajo en carbono, resiliente e inclusivo.
Participación y construcción colectiva
La NDC 3.0 fue desarrollada por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), a través de la Dirección Nacional de Cambio Climático, con la participación de más de 40 instituciones públicas, privadas, gremiales, académicas y de la sociedad civil.
El proceso se destacó por su carácter participativo, incluyendo consultas públicas, diálogos territoriales y mesas técnicas que incorporaron las perspectivas de comunidades locales, pueblos indígenas y juventudes. Esto refuerza la legitimidad y el sentido de corresponsabilidad en el cumplimiento de los nuevos compromisos climáticos.
Compromisos concretos de mitigación y adaptación
La nueva NDC 3.0 establece metas plurianuales de reducción de emisiones para los años 2030 y 2035, con una reducción incondicional del 10% de las emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) frente al escenario de referencia (“Business as Usual” o BaU) y una reducción adicional del 10% condicionada a apoyo internacional en financiamiento, tecnología y fortalecimiento de capacidades.
Estas metas se construyeron sobre la base del Inventario Nacional de GEI (1990–2021) incluido en el Primer Informe Bienal de Transparencia (1BTR), utilizando las metodologías del IPCC.
Avances respecto a la NDC anterior
Entre los principales avances de esta actualización respecto a la versión 2021 se destacan:
− Incorporación de una meta nacional al 2035, además de la del 2030, es decir, el objetivo se vuelve plurianual.
− Actualización del escenario BaU con base en los datos más recientes del 1BTR.
− Mejora en la formulación de medidas de mitigación, siguiendo las directrices de la Decisión 18/CMA.1.
− Inclusión de una medida de mitigación transversal relacionada al marco normativo nacional de Artículo 6, capitalizando así la mitigación generada por los proyectos del mercado de carbono para el cumplimiento del objetivo de mitigación nacional de la NDC 3.0.
− Desarrollo en curso de un sistema de monitoreo, reporte y verificación (MRV) digital dentro del Sistema de Información Ambiental (SIAM) del MADES.
En materia de adaptación, para la 2CA se mantienen los sectores de la 1CA pero se ajustaron los objetivos a través de criterios SMART con metas claras para el periodo 2026– 2035.
Sectores y medidas
La NDC 3.0 define 27 medidas de mitigación distribuidas en 6 sectores:
− Agricultura y ganadería: buenas prácticas en producción ganadera, agrícola, arrocera y producción orgánica.
− Uso de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura (UTCUTS): restablecimiento de bosques, sistemas agroforestales y sistemas de producción de conservación.
− Energía y transporte: promoción del uso de energías renovables en zonas aisladas del país, uso de biocombustibles, uso de vehículos eléctricos e híbridos, eficiencia energética e Hidrógeno Verde.
− Procesos Industriales y Uso de Productos (IPPU): reducción del uso de HFC, sustitución de clínker en la producción de cemento y desarrollo de centros de recuperación, reciclaje y almacenamiento de los refrigerantes que contribuyen al cambio climático
− Residuos: valorización de residuos, plantas de tratamiento de efluentes y construcción sostenible.
− Transversal: retención normativa de 3–10 % de créditos de carbono generados por proyectos nacionales para garantizar que se cumplan las metas nacionales de mitigación.
En cuanto a la adaptación, la 2CA establece 25 objetivos y 106 líneas de acción para 7 sectores prioritarios:
− Ciudades resilientes: planificación territorial, infraestructura urbana y comunitaria, protección de áreas verdes, desarrollo de capacidades ciudadanas y sector turístico.
− Salud: capacidad sanitaria ante emergencias climáticas, sistemas de vigilancia epidemiológica, investigación científica, sensibilización y concienciación.
− Ecosistemas y biodiversidad: resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático y capacidades de conservación con énfasis en especies amenazadas.
− Energía: acceso y provisión eléctrica en comunidades vulnerables, protección y restauración de los ecosistemas hídricos que sostienen la generación hidroeléctrica, y diversificar la matriz energética.
− Agropecuario, forestal y seguridad alimentaria: capacidad de adaptación del sistema productivo nacional frente a los impactos del cambio climático, seguridad alimentaria, toma de decisiones a partir de información climática y productiva y prácticas sostenibles en el uso de los recursos naturales.
− Recursos hídricos: instrumentos de gestión, acceso al agua segura, saneamiento, cultura de conservación y uso sostenible del agua, y protección y restauración de humedales, nacientes y acuíferos.
− Transporte: navegabilidad de los ríos transfronterizos y desarrollo de infraestructuras resilientes que respondan a los impactos del cambio climático.
Medios de implementación y financiamiento
El financiamiento climático constituye un pilar esencial. Paraguay estima requerir USD 16.400 millones para medidas de mitigación y USD 6.500 millones para adaptación hacia 2030.
En este sentido, se hace visible la necesidad de fortalecer los mecanismos financieros y las capacidades institucionales para canalizar recursos de forma transparente y eficiente. Este desafío financiero también representa una ventana de oportunidad: atraer inversiones internacionales, fortalecer mecanismos financieros verdes y consolidar alianzas con actores multilaterales, académicos y del sector privado.
El país ya avanza en la implementación de su Plan de Acción Tecnológico (TAP), orientado a eliminar barreras técnicas, institucionales y sociales para la adopción de tecnologías climáticas.
Implicancias para el mercado de carbono
La NDC 3.0 incorpora un enfoque explícito hacia el Artículo 6 del Acuerdo de París, abriendo la puerta a la participación en mecanismos internacionales de mitigación cooperativa. Esto permitirá que Paraguay participe activamente en el intercambio de resultados de mitigación y fortalezca la transparencia contable de sus proyectos climáticos.
Para el sector privado y los desarrolladores de proyectos, esta actualización representa mayor previsibilidad regulatoria, fortaleciendo la confianza en la integridad ambiental de los créditos generados en el país.
El principal reto será garantizar la trazabilidad de los créditos y fortalecer las capacidades técnicas e institucionales. Sin embargo, las oportunidades son igualmente significativas: Paraguay cuenta con un portafolio de sectores con amplio potencial para la generación de créditos de carbono, que abarca desde iniciativas sostenibles dentro de los sectores productivos tradicionales hasta nuevas formas de mitigación vinculadas a la eficiencia energética, la valorización de residuos y el aprovechamiento de recursos renovables. Esta diversificación permite al país avanzar hacia un modelo de desarrollo bajo en carbono más integral y competitivo, capaz de atraer inversión climática, generar empleo verde y fortalecer su posicionamiento internacional.
El papel de los articuladores estratégicos
En este nuevo escenario, CMC asume un rol clave como articulador estratégico del mercado de carbono, garantizando a través de una gestión centralizada, que los proyectos sean sólidos, coherentes con las prioridades nacionales y transparentes en su contribución a la mitigación.
La actualización de la NDC consolida a Paraguay como un país con visión técnica y compromiso ambiental, y en ese camino, CMC reafirma su compromiso de acompañar la ejecución de iniciativas que generen beneficios reales para el país y para los actores del mercado global.
Fuente: Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES). 2025. Tercera Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 3.0) de la República del Paraguay. Asunción, Paraguay. 137 p.
Sobre la autora: Michelle Diesel es ingeniera ambiental y asistente técnica en Carbon Market Coalition (CMC). Cuenta con experiencia en análisis de huella de carbono, evaluaciones de impacto ambiental y sostenibilidad en el sector financiero y productivo. Su trabajo se centra en impulsar la acción climática desde la gestión técnica y la articulación de proyectos que contribuyan a la transición hacia una economía baja en carbono.



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